Hemos de partir que los animales, tanto si son de compañía o no, necesitan más o menos lo mismo que nosotros para tener una buena calidad de vida.
Es curioso que a medida que los animales, sobre todo perros y gatos, van adoptando nuestras costumbres van empeorando su calidad de vida.
Antes era impensable que un animalito llevara ropita en invierno, que comiera golosinas, que lo cargaran en brazos, que subiera en ascensor al piso o que tuviera calefacción.
No hay comentarios:
Publicar un comentario